Hay una categoría de devotos diferente hoy en dia:
Los que ven los graves problemas en ISKCON, pero no son ritviks, ni partidarios ciegos del GBC, ni se han cambiado a la Gaudiya Math.
Están fuera y dentro de la estructura de ISKCON.
Este grupo cree en el ISKCON que Srila Prabhupada enseñó sin tantos cambios, reuniones al estilo corporativo y seminarios “new age”, sin abandono de los libros, con harinam y prédica directa, sin despoblación consciente de los templos y sin favorecer el modelo progresivo de hinduización.
Ellos son fieles a ISKCON, al ISKCON interno, pero no a los componentes corporativos del GBC que traten de convertir a ISKCON en una religión por falta de una mejor alternativa en sus mentes.
Estos devotos no son partidarios de un grupo, no sienten rencor por nada en particular lo que convertiría su opinión en sesgada ni tienen una agenda oculta, más que complacer a Srila Prabhupada, y desean un ISKCON como debería ser, con un gran éxito en medio de algún fracaso, y no algún éxito en medio de una debacle.
Parece que este grupo todavía no ha sido capaz de organizarse, pero si pudieran, eso revolucionaría la cara de ISKCON, sin ir en contra del GBC sino para su mismo bien, denunciando los grandes errores en beneficio de todos y haciendo lo correcto ellos mismos.
Los dirigentes que han organizado durante tantos años, han demostrado que no lo han sabido hacer y es mejor dar nueva sangre al GBC para comenzar a aplicar las elecciones instruidas en el DOM para lograr un sistema de gestión más lógico y sano.
Necesitamos una revolución desde la base, cada devoto pidiendo una respuesta más simple y directa a los problemas y responsabilidad de sus actos a sus dirigentes. Si los presidentes de templo son dinámicos y predicadores independientes, entonces el GBC puede verdaderamente convertirse en poderoso.
Paren por favor de poner excusas y dejen de hacer cambios paulatinos a lo que Srila Prabhupada nos dió, dejen de escuchar a los “devotos” de estilo corporativo, que no pueden ni siquiera mantenerse a si mismos con sus “enseñanzas y seminarios” en el mundo exterior, pero inexplicablemente triunfan entre nosotros.
Si podemos volver a empoderar al presidente de templo y sus miembros de la manera en que Srila Prabhupada quería y tan sólo dedicarnos a su sencillo programa, podemos convertirnos de nuevo en un movimiento espiritual auto-efulgente, y los predicadores podremos anunciar otra vez con orgullo que pertenecemos a la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna.